El estadio Vallehermoso, situado en el distrito de Chamberí, es uno de los recintos deportivos más emblemáticos de Madrid. A lo largo de su historia ha sido testigo de la evolución del deporte en la capital y del compromiso institucional con la mejora de las infraestructuras deportivas públicas. Su transformación, desde su inauguración hasta su reapertura en el siglo XXI, refleja los cambios sociales y urbanísticos que ha vivido la ciudad y lo mantiene como un referente para el atletismo madrileño.
Orígenes del estadio Vallehermoso y su evolución
El estadio Vallehermoso fue inaugurado en 1961 con el objetivo de dotar a Madrid de un espacio moderno para la práctica del atletismo y otras disciplinas. Promovido por el Ayuntamiento y con una ubicación estratégica en pleno Chamberí, el recinto rápidamente se convirtió en una referencia para clubes, federaciones y aficionados. Durante décadas, fue escenario de numerosas competiciones nacionales e internacionales, albergando además encuentros deportivos escolares y eventos municipales que acercaban el deporte a los vecinos del barrio.
A lo largo del tiempo, las instalaciones comenzaron a mostrar signos de deterioro propios del uso intensivo y del paso de los años. El envejecimiento del equipamiento y las limitaciones técnicas dificultaban su uso para competiciones de alto nivel, lo que llevó al cierre temporal del estadio en 2007. Este cierre marcó el inicio de un periodo de reflexión sobre su futuro y sobre la necesidad de repensar su papel dentro del panorama deportivo madrileño.
El enclave mantuvo siempre un valor simbólico para los habitantes de Chamberí y para el atletismo español. Su localización, en una de las zonas más céntricas de la ciudad, permitía que el deporte conviviera con la vida cotidiana de los madrileños. Por ello, la decisión de rehabilitar Vallehermoso no solo respondía a una demanda deportiva, sino también a la intención de conservar un elemento patrimonial del paisaje urbano de Madrid.
Remodelaciones recientes y su papel en el deporte madrileño
La reapertura del estadio en 2019, tras una profunda remodelación impulsada por el Ayuntamiento de Madrid, devolvió a Vallehermoso al primer plano del deporte de élite. Las obras supusieron la reconstrucción integral del recinto, con una moderna pista de atletismo homologada para competiciones internacionales, nuevas gradas con capacidad para unos 10.000 espectadores y servicios adaptados a las exigencias actuales. El proyecto apostó por la sostenibilidad y la accesibilidad, convirtiendo al estadio en un espacio funcional, eficiente y abierto al uso ciudadano.
Desde su reinauguración, Vallehermoso ha recuperado su papel como sede habitual de grandes eventos deportivos. Entre ellos destaca la celebración de reuniones de atletismo, campeonatos autonómicos y actividades promovidas por la Federación de Atletismo de Madrid. Además, el recinto acoge entrenamientos diarios de clubes locales y programas deportivos escolares, lo que refuerza su condición de infraestructura pública al servicio de los madrileños. Este equilibrio entre alta competición y deporte de base es uno de los signos distintivos de su nueva etapa.
El estadio también actúa como catalizador del dinamismo deportivo y social de Chamberí. Su rehabilitación ha contribuido a revitalizar el entorno urbano, generando nuevos espacios verdes y zonas de tránsito que integran la instalación en la vida del barrio. Con esta renovación, Madrid reafirma su compromiso con el fomento del deporte y la recuperación de infraestructuras históricas que, como Vallehermoso, forman parte de la memoria y la identidad de la ciudad.
El estadio Vallehermoso representa hoy un ejemplo de cómo la modernización puede respetar la historia y el valor simbólico de un espacio público. Su trayectoria, marcada por la transformación y la continuidad, refleja la evolución del deporte madrileño y el esfuerzo institucional por dotar a la ciudad de instalaciones de calidad. Más de seis décadas después de su inauguración, el recinto sigue siendo un punto de encuentro para atletas, vecinos y amantes del deporte, consolidándose como uno de los pilares del patrimonio deportivo de Madrid.

