El encuentro disputado este sábado en el Estadio Municipal de Butarque dejó un empate ajustado entre el CD Leganés y la UD Las Palmas, en un choque que mantuvo la tensión hasta el último minuto. El conjunto madrileño arrancó con energía y determinación ante su afición, pero la reacción del equipo canario en la segunda parte equilibró un marcador que refleja la igualdad mostrada sobre el terreno de juego. El punto permite al Leganés mantenerse en la zona media de la clasificación, mientras que Las Palmas sigue sumando fuera de casa.
Dominio inicial del Leganés marca el ritmo del partido
El Leganés comenzó el encuentro imponiendo su ritmo desde el pitido inicial, con una presión alta y una circulación de balón rápida por las bandas. Los de Borja Jiménez encontraron espacios en la zaga visitante y generaron las primeras ocasiones claras del encuentro. Dani Raba y Arnaiz se mostraron especialmente activos en ataque, obligando al portero de Las Palmas a intervenir en varias ocasiones durante los primeros veinte minutos.
El conjunto “pepinero” mantuvo el control del juego en el centro del campo gracias al trabajo de Pardo y Undabarrena, que impidieron la salida limpia del rival. La recompensa al esfuerzo local llegó pasada la media hora con un tanto de cabeza tras una jugada a balón parado, desatando la alegría entre los aficionados de Butarque. Durante el resto del primer tiempo, el Leganés continuó dominando la posesión y gestionando los tiempos del partido sin apenas conceder peligro.
Sin embargo, pese a su dominio, el equipo madrileño no logró convertir su superioridad en un segundo gol que ampliara la ventaja antes del descanso. Esa falta de acierto en los metros finales mantuvo con vida a una UD Las Palmas que, aunque incómoda en los primeros compases, empezó a encontrar espacios conforme el ritmo del Leganés disminuyó. El público, consciente de la importancia de cerrar el encuentro, despidió a los suyos con una ovación esperanzada.
Reacción de la UD Las Palmas equilibra el marcador final
Tras el paso por vestuarios, la UD Las Palmas dio un paso adelante. García Pimienta introdujo modificaciones tácticas que otorgaron mayor fluidez a la circulación del balón y mayor protagonismo a los extremos. Poco a poco, el conjunto canario fue asentándose en el campo y obligó al Leganés a replegarse. El empate llegó en el minuto 62, tras una buena combinación en el área que culminó con un disparo ajustado al poste imposible para el guardameta local.
El gol cambió por completo la dinámica del encuentro. Las Palmas comenzó a dominar la posesión y a controlar el ritmo, mientras el Leganés, algo más impreciso, buscaba recuperar el control con transiciones rápidas. Butarque vivió minutos de máxima tensión con llegadas peligrosas en ambas porterías. La afición local intentó empujar a los suyos en un tramo final en el que ningún equipo quiso renunciar al ataque, pero las defensas se mostraron muy sólidas.
En los últimos minutos, el cansancio condicionó las decisiones en ambos bandos, y el marcador no volvió a moverse. El empate, justo a tenor de lo visto, dejó sensaciones contrapuestas: satisfacción parcial para Las Palmas por rescatar un punto fuera de casa, y cierta frustración en el Leganés por haber dejado escapar una victoria que parecía encarrilada. Aun así, el ambiente al término del encuentro fue de reconocimiento mutuo por la entrega mostrada por ambos equipos en una tarde intensa de fútbol en Madrid.
El punto obtenido en Butarque mantiene al Leganés en una posición estable dentro de la tabla, aunque con la sensación de que el partido pudo resolverse a su favor. La UD Las Palmas, por su parte, sigue afianzándose como un rival competitivo a domicilio, capaz de reaccionar ante escenarios adversos. Con el calendario avanzando y el margen de error cada vez menor, ambos conjuntos afrontan las próximas jornadas con el objetivo de transformar su buen juego en resultados más consistentes.

