Cuando se produce un incendio en una nave, un almacén o unas oficinas, la existencia de una póliza multirriesgo no garantiza por sí sola que la indemnización se tramite sin dificultades. Antes de valorar los daños, la aseguradora suele analizar las circunstancias del siniestro, el estado de las instalaciones y las medidas preventivas adoptadas por la empresa. Por este motivo, resulta conveniente revisar con antelación la documentación técnica y recurrir al asesoramiento de corredurías de seguros como Platinum Global Risk, que pueden ayudar a identificar carencias antes de que intervenga un perito.
En los polígonos industriales y zonas empresariales de Madrid conviven edificios de distintas épocas, actividades con riesgos muy diferentes e instalaciones que han sido ampliadas o modificadas con el paso de los años. Debemos comprobar que cada cambio se haya ejecutado correctamente, esté documentado y respete las exigencias aplicables. Un cuadro eléctrico obsoleto, una revisión caducada o una ampliación sin legalizar pueden convertirse en elementos relevantes durante la investigación de un siniestro.
Por qué las inspecciones técnicas son relevantes para el seguro

Las instalaciones eléctricas, los sistemas de protección contra incendios, la climatización y determinados equipos industriales están sujetos a requisitos de puesta en servicio, mantenimiento e inspección. La periodicidad y el alcance de las revisiones dependen del tipo de instalación, su potencia, la actividad desarrollada y el nivel de riesgo del establecimiento.
En determinados supuestos, las inspecciones deben ser realizadas por un organismo de control habilitado. Aunque habitualmente se utiliza la expresión inspección OCA, conviene analizar qué revisión corresponde realmente a cada instalación. No todas las naves tienen las mismas obligaciones ni deben superar controles idénticos.
Desde el punto de vista asegurador, estas revisiones permiten demostrar que la empresa ha mantenido sus instalaciones y ha atendido las obligaciones de seguridad que le corresponden. Si se produce un incendio por un fallo eléctrico, el perito puede solicitar certificados, actas de inspección, contratos de mantenimiento, facturas de reparación y justificantes de subsanación de defectos.
Un incumplimiento no implica siempre el rechazo automático
Debemos evitar una conclusión demasiado simplista: carecer de una inspección vigente no significa necesariamente que la aseguradora pueda rechazar cualquier indemnización. La resolución dependerá de las condiciones de la póliza, de la información declarada al contratar, de la causa concreta del daño y de la relación entre el incumplimiento detectado y el siniestro.
Sin embargo, una deficiencia grave vinculada al origen del incendio puede complicar la reclamación. También pueden surgir controversias cuando la actividad real no coincide con la declarada, se almacenan productos que agravan el riesgo o se han instalado equipos de mayor potencia sin comunicar los cambios. Por ello, recomendamos revisar tanto el estado técnico del inmueble como la descripción del riesgo incluida en el contrato.
El checklist preventivo antes de la visita del perito
Una revisión preventiva debe comenzar por los datos básicos de la nave o local: actividad desarrollada, superficie ocupada, características constructivas, mercancías almacenadas, maquinaria, potencia eléctrica y sistemas de climatización. Después, podemos comprobar los certificados de las instalaciones, las inspecciones periódicas, el mantenimiento de extintores y sistemas contra incendios, así como la subsanación de defectos reflejados en actas anteriores.
En un almacén también debemos estudiar el valor máximo de las existencias, la altura y disposición del almacenamiento, la presencia de materiales combustibles y los posibles periodos de mayor acumulación de mercancía. Para ampliar este análisis, puede consultarse mas información sobre seguros para almacenes y valorar coberturas adaptadas a la actividad real.
Prevenir problemas antes de contratar o renovar
La protección más eficaz no comienza después del incendio, sino antes de emitir o renovar la póliza. Consideramos esencial coordinar la prevención técnica con el análisis asegurador para detectar capitales insuficientes, declaraciones imprecisas y documentación pendiente. De este modo, la empresa puede corregir deficiencias, actualizar sus datos y conservar pruebas de mantenimiento que faciliten una futura reclamación.
Un seguro industrial debe responder ante pérdidas capaces de comprometer la continuidad del negocio. Mantener las instalaciones en condiciones adecuadas, cumplir las inspecciones exigibles y revisar periódicamente la póliza reduce la incertidumbre cuando ocurre un siniestro y permite defender la indemnización con una documentación coherente, completa y verificable.
